La tecnología ha
cambiado mucho nuestra forma de interactuar, pero especialmente ha transformado
el aprendizaje y, prueba de ello es el estudio en modalidad virtual que nos da
otra opción aparte de la tradicional forma presencial. Sin embargo, esta
modalidad no es necesariamente más fácil.
En la educación en
línea el alumno asume un papel diferente al alumno de educación presencial ya
que este al no contar con un maestro presencial debe ser más proactivo. Dicho
de otra forma, según Bautista, Borges & Forés (2006), el alumno virtual
pasa a ser estudiante ya que este toma el control de su aprendizaje.
Algunas de las
principales características del estudiante virtual son: el compromiso con el
aprendizaje, ser autónomo y tener metas que no te limiten a los requisitos
mínimos de una asignatura o curso, la habilidad y actitud para trabajar en
equipo, olvidarse del aprendizaje tradicional—presencial, analizar y
comprender, es decir, dominar un tema no solo memorizarlo, tener o desarrollar
habilidades de comunicación, especialmente de lectura y escrita entre otras
características.
En la educación
virtual, según (Cabero Almenara & Llorente Cejudo, 2008, pág. 13), el mayor
reto es llegar a ser un “experto” en la información digital. Además, existen
algunos mitos acerca de la educación virtual donde se cree que es muy fácil en
otros casos que es más difícil que el sistema presencial. Sin embargo, ninguno
de los extremos es correcto, ya que tiene ventajas y desventajas en comparación
con el sistema presencial. Así que para poder tener éxito en el sistema virtual
debemos conocer, tener y/o desarrollar las habilidades y estrategias específicas
requeridas en esta modalidad